Regalos con Ingenio

 Imagen  por  : kadh.photography

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A todas las personas nos encanta recibir un regalo. No importa en qué país nos encontremos, nuestra clase socioeconómica, la cultura, ni la edad que tengamos. Desde niños nos agrada que nos sorprendan con un buen regalo.

Según diversos estudios, la tradición de regalar se remonta a las prácticas paganas del norte de Europa, donde la gente hacía ofrendas para recibir el solsticio de invierno. Desde entonces, el intercambio de regalos siempre ha sido importante para quienes lo dan y lo reciben. Sin embargo, en esta era consumista, el valor de las ofrendas perdió su importancia sagrada. Por ejemplo, si una persona decide regalarte para tu cumpleaños un Ipad o una caja de incienso, él o ella sabe, que el Ipad ocasionará un efecto de júbilo en ti diferente al de los palillos aromáticos. 

El maravilloso ritual que coexiste en el arte de dar y recibir obsequios perdió su esencia mística y se transformó en un intercambio puramente comercial. Es por esta razón que a mucha gente no le gusta hacer regalos, porque simplemente no saben qué objeto comprar, ni qué actividad hacer para satisfacer el deseo de esa persona especial.

 

 Imagen  por   :   ariellustre   

 Imagen por : ariellustre
 

Cambio de Chip

¿Cuántas veces has dejado de asistir a un cumpleaños o a una boda porque no tienes dinero para comprar un buen regalo? Y ¿cuántas veces te has sentido frustrado en el mes de diciembre por tener que hacer tantos regalos con un presupuesto tan limitado?

Lo primero que debemos hacer es recordar que la idea original de la acción de regalar consiste en recrear una experiencia feliz. Muchas veces, más que un iPad, esa persona sólo desea que compartas tiempo junto a él o ella, y tú dejaste de ir a celebrar su día porque no querías llegar con las manos vacías.

Lo ideal es crear un momento “Hygge”, un ambiente de confort donde las personas que regalan y las que reciben, se sienten felices por diseñar una experiencia entorno a ese momento especial. Según Meik Wiking, CEO del Instituto de Investigación de la Felicidad en Copenhague, las actividades que conllevan los preparativos para pasar una Navidad agradable con la familia y los amigos terminan siendo muy estresante. Sin embargo, la magia de esta festividad “Hygge” está justo en el contraste de esta oposición. Para hacer que un momento sea agradable debemos observar que nos hace sentir estresados para darle la vuelta y crear experiencias únicas que enriquezcan el alma.

Los regalos vienen en forma de objetos y/o momentos que generan alegría. La idea de hacer regalos es que siempre vayan acorde al presupuesto de uno y que no se conviertan en un dolor de cabeza. Puedes hacer regalos baratos pero tan ingeniosos que los podrías intercambiar por oro; y si tienes el dinero para regalar el iPad, pues también lo puedes hacer con creatividad para crear una experiencia memorable.

Vamos a explorar algunas ideas que podemos hacer en fechas especiales (cumpleaños, graduación, aniversario, Navidad, etc) o en otros días que queremos ser especiales. Es decir, un día como hoy, porque simplemente te provocó.

  Pasos para crear regalos memorables 

Lo primero que tenemos que tomar en cuenta es la utilidad de ese regalo y pensar si a esa persona le va a gustar el objeto o va a disfrutar del plan que le tienes preparado. Ejemplo: una salida al cine sorpresa para ver una película de ciencia ficción, cuando él o ella, prefiere ver una comedia.

Otro punto importante que debemos preguntarnos es ¿qué tipo de experiencia va a vivir esa persona con nuestro regalo? Porque lo importante es que el objeto simbólico o la actividad se quede grabada en la memoria de esa persona y la mejor manera de lograr que el recuerdo se repita es a través de la sorpresa.

 Imagen  por : Hans-Peter  Gauster   

 Imagen por: Hans-Peter Gauster
 

Si tienes el dinero para dar un regalo costoso, ejemplo: el iPad, un bolso de marca o un boleto de viaje, trata de envolver el regalo de una forma que la persona no sospeche de que se trata. Rellena el bolso con piedras y envuélvelo con papeles de diferentes colores. A su vez, guarda el bolso en una caja de televisión grande envuelta a tu gusto.

No hay nada más emocionante que descubrir varias cosas en un mismo sitio y por eso las cajas, frascos de vidrio y cestas, son indispensables para esconder ese ‘tesoro’ junto a otros objetos pequeños. 

Tampoco te olvides del valor de los juegos de misterio cómo es encontrar el mapa del tesoro o el huevo de Pascua. Ejemplo: Si vas a regalar un boleto de viaje para una isla en el Caribe, simula la experiencia y crea el ritual. Ve con esa persona a un acuario para explorar animales marinos, luego vayan a un restaurante de pescado y después de comer le entregas una caja de zapatos que contenga el ticket escondido entre arena y conchas de mar.

Un regalo es único cuando nosotros lo hacemos especial. Los detalles de las pistas para inspirarse a hacer el regalo están en todos lados: en cada amanecer, en Internet, en la rutina, en las películas, en la música, en los museos, en los actos de bondad; y sobre todo en las conversaciones casuales que se tiene con esa persona especial a la que se le quiere regalar.

Por último, no olvides que la ley de la vida es dar y recibir, porque cuando hacemos ambas acciones nos sentimos plenos. Es cierto que uno no debe dar esperando algo a cambio. Cuando uno da o hace algo bueno por alguien la vida también te da de vuelta. Ese regalo lo podemos recibir de regreso de muchas otras formas. Por ejemplo: con una puesta de sol, o un abrazo de otra persona.

Para explorar más sobre el arte de dar y recibir regalos puedes escuchar el podcast Ideas De Regalo donde explico este tema con mayor profundidad y converso con María Luisa Goyo, quien es especialista en ideas creativas para la creación de eventos y regalos originales, económicos y con mucho ingenio.

Y a ti ¿qué tipo de experiencias te gusta regalar? 

 

Referencia

  • Wiking, M. (2016). The little book of hygge: The Danish way to live well. [London]: Penguin Life.