Creatividad a flor de piel

Foto; Iliana Bohème

Foto; Iliana Bohème

Creatividad Altamente Sensible

En las investigaciones realizadas sobre los tipos de personalidad del MBIT, se ha podido comprobar que las personas que se caracterizan por tener una personalidad altamente creativa son las que obtienen como resultado los indicadores: INTP, INFP, ENTP o ENFP, debido a que la creatividad se correlaciona más fuertemente con la intuición (N) y la percepción (P).

Sin embargo, se ha demostrado que muchas personas altamente sensibles a pesar de ser muy intuitivas y/o perceptivas se les hace difícil reconocer su potencial creativo; piensan que la creatividad no está en ellos, hasta que se ven haciendo un trabajo monótono o estudiando una carrera que no resuena con ellos para sentir su necesidad de expresar su creatividad en otro ámbito profesional o personal.

Paradójicamente, una vez que descubren su potencial les cuesta convertir sus ideas en productos tangibles y reconocer el valor de su trabajo. Los grandes proyectos como pueden ser: escribir un libro o hacer un álbum de música, son mucho más desafiantes de lo que imaginaban; se sobresaturan con todas las instrucciones y exceso de información por lo que la ansiedad los invade bloqueando su creatividad.

Mi indicador es ENFP y cuando leí sobre los resultados de estos estudios, comprendí que esto sucede porque no somos conscientes del ritmo de nuestro proceso de creación. Las personas altamente sensibles necesitamos tiempo para recargar energía y diseñar una estructura que nos permita ejecutar un plan de acción adaptado a nuestras necesidades.

Mi experiencia me ha enseñado que para poder tener éxito en la realización de nuestros proyectos creativos, primero necesitamos comprender cuál es nuestro proceso y elegir aquellos proyectos que sean significativos y que estén alineados con nuestros valores.  Si no sintonizamos con lo que nuestro corazón realmente quiere es cuando se presentan los problemas de ansiedad, agobio y desequilibrio emocional.